> ¿CÓMO SE HACE AGRICULTURA ECOLÓGICA?


La biodiversidad, base del diseño

La diversidad es muy importante para el funcionamiento del ecosistema, pues permite un aprovechamiento óptimo de los diferentes recursos que tiene a su disposición, tales como el suelo, el agua, el espacio o la luz. Sin embargo en los sistemas agrarios se tiende a simplificar, manteniendo las pocas especies objeto del cultivo.

Debemos mejorar la diversidad de nuestra finca mediante una combinación de las siguientes técnicas:

  • Rotaciones: alternar plantas de diferentes familias durante los distintos ciclos.
  • Asociaciones: cultivar de forma simultánea varias especies en la misma parcela.
  • Setos: crear setos vivos, pueden ser con arbustos, árboles o, lo que es mejor, con ambos.
  • Vegetación de márgenes: potenciar que la flora de los márgenes, ribazos, acequias, etc. sea abundante y variada.
  • Flora espontánea: las hierbas no siempre son perjudiciales, en muchos casos nos aportan numerosos beneficios como la mejora de la diversidad.

La biodiversidad permite el aprovechamiento óptimo de los recursos y facilita alcanzar un equilibrio

 

 

El suelo y su fertilidad

La vida del suelo cumple numerosas funciones de gran importancia para su fertilidad.

La base de la producción agraria es el suelo y en Agricultura Ecológica no debemos fijarnos tanto en qué necesidades tiene el cultivo como en qué necesidades tiene nuestro suelo, pues un suelo fértil siempre da buenas cosechas. Para conseguirlo tenemos tres técnicas básicas: fertilización, laboreo y cubiertas.


La fertilización no busca nutrir directamente al cultivo sino mantener y mejorar la fertilidad y estimular el conjunto suelo-planta. Para ello disponemos de diferentes técnicas:

  • Aportes de materia orgánica, como estiércol o compost, que suministran nutrientes, mejoran la estructura del suelo, favorecen el complejo arcillo-húmico
  • Abonos verdes, esto es cultivos destinados a ser enterrados como abono.
  • Aportes minerales, procedentes de fuentes naturales, como rocas molidas.
  • Preparados vegetales a partir de maceraciones de plantas o extractos de algas.
  • Organismos vivos capaces de desarrollar diferentes funciones como la descomposición de la materia orgánica, fijar nitrógeno o solubilizar minerales.

El laboreo permite mejorar algunas características del suelo, pero debemos tener cuidado puespuede producir también efectos indeseados. Especialmente debemos procurar no alterar de forma brusca las condiciones del suelo, como ocurre al voltear los horizontes, airear excesivamente en profundidad o deshacer los agregar del suelo. La actividad biológica del suelo realiza un excelente laboreo, que debemos potenciar y orientar.

 

Las cubiertas, vivas o muertas, protegen el suelo de la degradación y de la erosión.

Un suelo desnudo tiene un elevado riesgo de degradación y erosión, debemos mantenerlo protegido bien con el propio cultivo o bien con cubiertas. Cuando es posible la mejor cubierta es la viva, formada por una pradera herbácea. En los demás casos se puede realizar con paja, hierba, compost, Ö e incluso piedras.

 

 

Plagas, enfermedades, ¿qué hacemos?

Una planta bien desarrollada, equilibrada, es poco susceptible a las plagas y enfermedades. En un ecosistema diverso y sin alteraciones externas bruscas se establecen equilibrios naturales que impiden la expansión de los patógenos. Estas son las bases de la sanidad vegetal en Agricultura Ecológica: la prevención mediante plantas y agroecosistemas equilibrados.

Cuando este equilibrio falla, disponemos de medidas para controlar el problema, siempre teniendo en cuenta que la solución definitiva es restaurar el equilibrio. Entre estas medidas se encuentra:

  • Lucha biológica: liberación de organismos útiles, parásitos o predadores de aquellos que queremos combatir.
  • Medios físicos o mecánicos, como el laboreo o la creación de barreras.
  • Trampas, en las que se atrae a los insectos mediante alimentos o aromas característicos.
  • Extractos o preparados naturales tóxicos para el patógeno.

 

 

Ganadería

La Ganadería Ecológica se basa en tres principios básicos: la alimentación de los animales con productos procedentes de la Agricultura Ecológica, aportar a los animales unas condiciones de vida adecuadas y controlar las enfermedades mediante la prevención y con productos naturales.

Por ello, se exigen unos espacios mínimos para cada animal, de forma que pueda moverse con libertad y desarrollar un comportamiento lo más parecido posible al natural.

Cuando la agricultura y la ganadería se integran en un mismo sistema de producción se facilitan muchos aspectos como la biodiversidad y el aprovechamiento óptimo de los recursos.


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