> EL DIVORCIO ENTRE AGRICULTURA Y GANADERÍA

Tradicionalmente no se entendía la agricultura sin ganadería ni vicebersa, se desarrollaban siempre unidas en sistemas que permitían un óptimo aprovechamiento de los recursos y no generaban ningún tipo de residuo. El distanciamiento entre ellas ha generado problemas para las dos, para el medio y para la salud.

Los estiércoles han sido siempre un recurso valioso para la agricultura y hoy lo siguen siendo, pero el abandono de las camas de paja y la concentración de los animales hacen que sus deyecciones sean un residuo problemático: su aplicación en grandes cantidades contaminan acuíferos y ríos y su aporte a los campos puede dañar su fertilidad.

También la paja de los cereales y las legumbres, así como multiples subproductos agrícolas, eran un recurso para la ganadería, tanto como alimento como para hacer las camas. El ganado pastaba los rastrojos, sacándole provecho a la vez que eliminaban numerosas plagas. Hoy estos productos son quemados directamente en el campo o depositados en vertederos.

Recursos valiosos han pasado a ser residuos, cuando generaban ingresos complementarios ahora cuesta dinero y esfuerzo eliminarlos, cuando no generan problemas. En definitiva son dos activides cuyo divorcio está teniendo altos costes económicos, sociales y ambientales.