> AGRICULTURA Y MEDIO AMBIENTE

Los abonos químicos empleados por la agricultura convencional son la principal causa de contaminación de las aguas dulces. El nitrógeno es uno de los principales contaminantes de las aguas subterráneas. Las plantas aprovechan únicamente el 50 % del nitrógeno aportado en el abonado, esto supone que el exceso de nitrógeno se pierde generalmente, lavado del suelo por el agua que se filtra al subsuelo, siendo arrastrado hacia los acuíferos, ríos y embalses, contaminando, por tanto, las aguas destinadas a consumo humano. De hecho, se señala que el principal factor responsable de la contaminación de las aguas subterráneas por nitratos es la agricultura.

Otros abonos son también fuente de contaminación, especialmente los fosfatos. La eutrofización o muerte biológica de lagos y pantanos es debida en parte a la actividad agraria, en concreto a los abonos aportados a los cultivos y a los residuos originados por la ganadería.

Los plaguicidas contaminan el agua, el suelo y los alimentos, pasando a todos los seres vivos, incluidas las personas. Sus efectos sobre la fauna silvestre son muy variados y ponen en peligro la pervivencia de numerosas especies.

El elevado consumo de energía en la fabricación y aplicación de abonos y plaguicidas químicos son otra fuente de contaminación y agotan los recursos naturales.


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