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EL HUERTO
ESCOLAR ECOLÓGICO
¿Puedo
llevar un huerto escolar ecológico?
2)
No necesitas ser un técnico agrícola para hacer Educación ambiental.
Lo que sí se necesita es ser
educador/a. Aquello de que no sé si seré capaz de plantar
una lechuga, sembrar unos rabanitos, regar las cebollas o cavar la tierra,
no es excusa, pues todo ello es cosa de niños y tú, si
no sabes, vas a aprender con ellos.
3) El principal problema: la tierra.
Si se da el caso de que en tu centro escolar está
todo pavimentado y no hay ni una jardinera, ni un patio interior o ni
un pequeño espacio donde haya tierra, mayor es el motivo para
crear una isla verde en el centro, y la solución esta en acotar
unos metros (con 80 m2 ya empieza a ser suficiente) de patio, en una
zona lo más aislada posible de las zonas de juegos levantar un
pequeño muro de 60 cm y traer la tierra desde fuera con unos
camiones o tractores.
4)
Acabas de tropezar con el listillo de turno y te dice: "si, si, todo eso es muy
bonito pero y las plagas, que... eh".
Es
verdad, llegarán las plagas a tu huerto, pero no con la intensidad
que lo hacen en los campos de cultivo. Por otra parte, la gran variedad
de hortalizas y verduras que debes tener, es un seguro para que en el
caso de que no puedas con el pulgón de la lechuga, coseches patatas
o coliflores. Hay que apostar por tener mucha variedad y poca cantidad,
además de esta manera, el huerto es más didáctico.
Por supuesto que hay remedios biológicos para controlar las enfermedades
o plagas y en esta web encontrarás un buen surtido.
No
te desmoralices antes de empezar.
5) Cuándo siembro. Qué planto.
Si no sabes en tu zona cuando se siembra, te aconsejo que te des algún
paseo por la huerta más cercana y mires qué es lo que
ha plantado el señor hortelano. Como no reconocerás los
cultivos, no te queda más remedio que preguntar ¿qué
es lo que ha sembrado ahora, señor? Ya que te has decidido a
investigar, no te olvides de preguntarle la tienda, invernadero o cooperativa
donde compra él los sobrecitos de semillas o las plantitas ya
criaditas en esos corchos blancos llamados semilleros. Yo te aconsejo
que el primer año compres los planteles ya criados; sólo
con que no te despistes en el riego seguro que cosecharás.
Lo fácil es sembrar
o plantar, lo que es difícil es saber qué te pide la planta
una vez ha empezado a crecer.6) Si has llegado hasta este punto,
es porque de verdad estás interesado/a en montar un huerto
escolar.
Te acabas de dar cuenta de que eres capaz de hacerlo.
7) Ahora es cuando necesitas
“el proyecto” para convencer al equipo directivo
y/o a un pequeño grupo de profesores del claustro.
Te
lo pondré fácil, ya que, en el apartado de “MODELO
DE PROYECTO TÉCNICO DIDÁCTICO” tienes mi proyecto
para que te lo bajes de la red y lo utilices convenientemente. En él
encontrarás objetivos, contenidos, metodología, actividades
y evaluación.
8) Quizás lo más
importante: el apoyo de tus compañero/as.
Expón la idea a tus compañeros/as, pero no te lances a
desarrollar el proyecto si no tienes mínimo 3 o 4 personas que
compartan tu inquietud. Aunque tu seas quien lleve la voz cantante,
la coordinación necesitará gente que te refuerce positivamente
y que te diga de vez en cuando lo maravilloso que es tu trabajo. Si
esto no se da, te aseguro que al tercer contratiempo lo vas a mandar
todo a freír espárragos.
9) Recoger los frutos.Cuando
veas las caras de felicidad que ponen los niños/as cuando se
llevan a casa dos hojas de acelgas, o una zanahoria que le ha tocado
en el reparto, verás el fruto de una educación ambiental
de alto nivel. Habrás sido capaz de conseguir que los niños/as
tengan unas experiencias que no olvidarán en su vida y que son
la base para una sensibilidad y respeto hacia todo lo que les rodea.
Lo que importa es el proceso (disfrute, experiencia, manipulación)
y no tanto el resultado (hemos cosechado mucho).
10)
Si estás leyendo estas palabras tienes que dar el paso definitivo,
pues estás interesado/a de verdad en acometer la empresa de crear
un huerto escolar.
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