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Los recursos
de la tierra han sido aprovechados desde los primeros humanos que habitaron
el planeta. Estos primeros pobladores consumían sus aguas, pescaban
en sus cauces, utilizaban la vegetación de sus riberas y aprovechaban
su corriente para el transporte. Posteriormente, la aparición de
la agricultura supuso las primeras alteraciones del cauce de los ríos,
primero con la deforestación de sus riberas para cultivar las fértiles
tierras de las vegas y después con las obras para el riego (azudes,
acequias, etc.).
Más tarde vendrían la utilización del río
para obtener energia: molinos, aserraderos, batanes y otras industrias
aprovechaban la corriente del río o sus desniveles para mover sus
mecanismos.
EL RÍO FUENTE DE AGUA
Ya los primeros pobladores de nuestras tierras hicieron sus asentamientos
cerca de los ríos para garantizarse el suministros de agua, pero
entonces se debía acudir al río para consumir sus aguas.
Fueron los romanos quienes idearon los primeros sistemas para acercar
las aguas a los lugares de consumo. Azudes, canales y acueductos las conducían
hasta las casas y las huertas.
Para su uso agrícola los árabes, mejoraron y ampliaron las
construcciones romanas, creando grandes zonas de regadío y extensas
redes de canales que han perdurado hasta nuestros dias.
EL RÍO: CAMINO Y MEDIO DE TRANSPORTE
Los ríos han sido siempre la vía por la que los nuevos colonos
han entrado desde el mar a poblar las tierras del interior. Romanos y
árabes encontraron en los ríos un camino cómodo y
surtido de recursos por el que expandirse desde las costas. Asi, es también
a la orilla de los ríos donde después realizaron sus principales
asentamientos, no sólo por estar cerca de los caminos naturales
sino también por la riqueza que concentran los ríos. Agua
para el consumo, pesca, caza, recursos vegetales tanto para consumo como
para fabricar los más variados objetos o energía son algunos
de los valores que atesoran los ríos.
Después, esas mismas corrientes han servido de medio para transportar
personas o mercancías, bien aprovechando el impulso de sus aguas
o bien luchando contra él al remontarlas.
Ya en nuestros tiempos, se han construido canales que han permitido unir
océanos, en ocasiones escalonados mediante esclusas como el canal
de Panamá, facilitando los transportes marítimos y dotando
a quienes controlan el canal de una extraordinaria herramienta de poder
económico y político.
UNA
FUENTE INAGOTABLE DE FUERZA
El agua llega
al molino, mueve las ruedas y sale harina, clavos, papel o tela. Mover
las muelas que deshacen el grano, los martinetes que repican el hierro,
la sierra que convierte el tronco en tableros o las palas que hacen la
pasta de papel precisa mucha fuerza, pero cuando no se conocía
la electricidad y el vapor estaba aún por dominar, las corrientes
de agua proporcionaban energía barata e inagotable.
Incluso la corriente de agua podía, mediante la noria, elevar agua
hasta las acequias que regaban las fértiles huertas de las riberas.
En cualquier caso el funcionamiento es siempre el mismo, mediante un canal
se desvía cierta cantidad de agua del río, la cual se hace
entrar a gran velocidad y en cantidad suficiente en el molino. Al llegar
choca contra las palas de una rueda hidráulica que transmite a
lo largo de su eje el movimiento a otras piezas. Poleas, engranajes o
bielas comunican el giro de la rueda hidráulica a las muelas, los
martinetes o cualquier otro mecanismo que gire u oscile.
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| El
agua choca contra las palas de las ruedas haciendola girar, movimiento
que se transmite a través del eje del molino. |
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ELECTRICIDAD
DE LAS CORRIENTES DE AGUA
Igual que desde el siglo X el río mueve la muela del molino hoy
hace girar potentes generadores que producen miles de kilovatios de electricidad.
La energía hidráulica es la principal fuente renovable de
energía empleada en el mundo, suministrando cerca del 20% de toda
la energía consumida.
El mar también puede producir electricidad. El movimiento de las
olas mueve pequeños generadores que suministran electricidad a
boyas de señalización y a faros marinos de poca potencia.
El subir y bajar de las mareas, atrapados mediante presas mueve grandes
generadores, pues aunque la diferencia de altura no es muy grande la cantidad
de agua que se desplaza es enorme.
EL CUCHILLO DE AGUA
La sierra clásica produce calor, debido a la fricción con
el material que se está cortando, y muchos materiales se deforman,
pierden sus propiedades o cambian de color al calentarse. Para cortar
estos materiales se emplea un fino chorro de agua a gran presión
que, de forma similar a como en la naturaleza ha labrado angostos cañones,
erosiona rapidamente el material con el que choca hasta cortarlo. Los
plásticos, las fibras sintéticas o el durísimo titanio
son cortados con el cuchillo de agua. En este corte no se desprenden gases
tóxicos o polvo, como ocurre con otros sistemas.
LAS ALTERACIONES DEL RÍO ¿QUE PODEMOS
HACER PARA EVITARLAS?
El aprovechamiento del río supone alterar en mayor o menor medida
su cauce o su caudal. Mientras la presión humana ha sido pequeña
estas alteraciones han podido ser asumidas por el río, pero al
crecer la población, y con ella el uso del río, aumenta
también el riesgo de dañarlo gravemente.
BARRERAS EN EL RÍO
Cualquier tipo de presa supone una barrera en el río y, en algunos
casos, esa barrera puede ser infranqueable para algunos animales. Así,
las presas pueden impedir que algunos peces completen su ciclo biológico,
pues algunas especies ocupan distintas zonas del río en cada etapa
de su vida, o dividen las pobleciones de otras especies.
Para evitar este efecto barrera se construyen pasos especiales junto a
las presas, de forma que su corriente, caudal y forma permita ser remontados
por al fauna propia de cada río.
ROBANDO AGUA AL RÍO
Los pantanos retienen el agua que normalmente circularía por el
río, en otros casos este agua es desviada de su cauce natural para
su uso en agricultura, su consumo doméstico o para aprovecharla
en un salto hidráulico.
En cualquier caso se modifica el caudal que circularía de forma
natural por el río, alterando con ello todos sus ecosistemas. Para
evitar este efecto se establecen los caudales ecológicos, esto
es la cantidad de agua mínima, o en algunos casos máxima,
que debe circular por un cauce en cada momento para mantener el funcionamiento,
composición y estructura de sus ecosistemas.
RÍOS
DE DESECHO
Para las
poblaciones e industrias situadas en las riberas es cómodo y fácil
verter sus residuos en el río. Mientras estos vertidos eran pequeños
y se limitaban a sustancias naturales la capacidad autodepurativa del
río los neutralizaba rápidamente, pero hoy se ha superado
con creces esta capacidad de depuración y muchos ríos se
han convertido en auténticas cloacas.
Devolver a los ríos su calidad natural pasa, en primer lugar, por
reducir la cantidad de residuos que generamos, mediante técnicas
de producción limpias y hábitos de vida más sanos.
En segundo lugar, todas las aguas residuales que vayan a ser vertidas
al río deben depurarse antes, separando las sustancias tóxicas
y reduciendo su contenido en materia orgánica.
¿RÍOS O CANALES?
Los ríos son ecosistemas complejos, donde se forman ambientes muy
diversos capaces de soportar gran variedad de formas de vida. Las riberas,
con sus formaciones vegetales propias, las pozas, los rápidos o
los recovecos dejados por las rocas en als orillas son partes importantes
de este ecosistema, capaces de albergar cada una floras y faunas particulares.
Sin embargo, en aras de una mejor conducción del agua, en muchos
casos se eliminan los bosques de la ribera y se iguala el cauce con grandes
máquinas, eliminando la diversidad de ambientes que propiciaba
la biodiversidad. El río, entorno vivo, pasa a ser un canal de
escaso valor ecológico.
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